ARTICULOS JUBILADOS JUBILOSOS
-Podemos renunciar a un trabajo, a una actividad remunerada, pero en ningún caso podemos renunciar a vivir. No simplemente a sobrevivir, como si no nos quedara más remedio que ir tirando, pasando las horas, con el cansancio y la tristeza pegados a nuestra persona.
  • Las personas mayores no deben tener un papel pasivo en la sociedad. Tienen que abrirse, no aislarse. Deben tener la oportunidad de hablar, expresar sus opiniones y vivencias y recrear un clima de felicidad.
  • "No pueden callar lo que han visto y oido" (Hechos 4, 20) a lo largo de sus vidas. Y siguiendo a san Juan tienen que "anunciar lo que han visto... y han contemplado, lo que han tocado con sus manos referente al verbo de la Vida"
    ( 1 Jn. 1,1) Hay que despertar entre las personas mayores un deseo, una inquietud por hacer cosas, por ser activos, y útiles, por aportar experiencias y bagaje de conocimientos.
  • Me encanta ver "jubilados jubilosos". Ajenos a la tristeza y al desánimo. Dispuestos siempre a brindar una sonrisa y un gesto amable, sin buscar enfrentamientos con las generaciones jóvenes. Los jóvenes pueden beneficiarse
    de su experiencia, serenidad, sabiduria...
  • Un jubilado jubiloso es capaz de dar con su vida, testimonio de lo que cree y piensa. Se siente muy dichoso y feliz de compartir lo que ha aprendido. Sus
    servicios desinteresados aportan altas dosis de una calidad, acrisolada por la experiencia. Somos testigos, en nuestra
    Parroquia, de personas altamente jubilosas, cargadas de años y de experiencia, que nos brindan lo mejor: un
    servicio litúrgico, una ayuda económica,una actividad en la cocina, un consejo en la duda, una enseñanza en la
    formación, un apoyo en los problemas,un estimulo en las fiestas, una compañía en la soledad, un abrazo en los
    momentos de amargura... Las personas mayores son un gran tesoro para la Parroquia.

    P. Gregorio Mateu