ARTICULOS RESPIREMOS ESPERANZA
Tiempos de crisis. Hay momentos en la vida que nos falta casi todo. Por una razón a por otra se nos tuerce el cauce del río y las aguas se estancan sin salida, provocando charcos que apenas podemos secar. Será por problemas de salud, de vejez, de cansancio, de agotamiento, de frustración, pero lo cierto es que apenas podemos respirar. Quizás sea por problemas psíquicos y de prestigio, problemas de relación y convivencia, problemas sociales y económicos. Son cosas que pueden provocar angustia y asfixia. Son distintas modalidades de la crisis.
  • En tiempos de crisis empezamos a sufrir desajustes varios. Nos falta el aliento para llegar al final de nuestras obligaciones. Nos ponemos tensos y nos estresamos. Tenemos que sentarnos a la mitad del camino para respirar mejor. ¿Dónde podemos encontrar salida a tanta presión?
  • Pensando en la crisis globalizada que nos envuelve, y que no es solamente económica, sino de valores, de humanidad. Va produciendo asfixia en millones de personas. El ambiente está muy enrarecido, cargado de malos humores. Respiramos aires contaminaos con soflamas de angustia, desconfianza, desánimo, pesimismo.
  • Desde la fe podemos abrir ventanas a la renovación. Desde la fe podemos quitarnos los cristales oscuros y tristes del invierno y usar los cristales limpios y alegres de la primavera. Dejemos de mirar hacia atrás, y enfoquemos nuestra mirada hacia delante y hacia arriba. Subamos a la montaña y comencemos de una vez por todas a respirar los aires de la esperanza.
  • Me encuentro en España. Ha sido una decisión de mis superiores que asumo con responsabilidad y fidelidad, como religioso que soy. He dejado atrás una Parroquia maravillosa, unos feligreses ejemplares, unos colaboradores excelentes. Viajo todos los días allá por el milagro de la oración. Y le pido al Señor una lluvia de bendiciones sobre todos los que conocí y traté a lo largo de 12 años. Viviré y moriré con el recuerdo entrañable de una gente a la que le debo mucho y a la que siento la urgencia de decirle de corazón: ¡GRACIAS!